miércoles, 1 de diciembre de 2010

Contrato por obra y gracia del Espíritu Santo

Definitivo, me echan el día 10. Se acabaron los cursos, se acabó el contrato. Da igual la corrección de emails y las horas en recepción, me largan. Y en vez de estar agobiada en estos tiempos de crisis porque no me cogen en ningún trabajo por más entrevistas que haga y vislumbre mi futuro tocando el ukelele en el metro y pasando el sombrero, ESTOY CONTENTA.


Se acabó aguantar el peloteo descarado de la vieja bioexorcista, la nulidad de las coordinadoras y las estrictas normas de una empresa de señoritos andaluces que se las dan de gran empresa y son más agarraos que un pasamanos.


Me llevo el haber conocido a gente divertidísima a la que seguiré mandando fotos de Michael Douglas en "Un día de furia" desde mi correo personal a su buzón de outlook, y con las que las quedadas para cañas espero no cesen.


Y lo mejor de todo... por más que se ha rebajado, ha peloteado y ha invertido su tiempo y dinero... La echan! A la vez que a mí! Se va L-Chus! Jim me libre de desear el mal ajeno, que está muy feo, pero... SE LO MERECE. Ñañañañañañaaaaa...


Cinco días. El viernes 10 tenemos una cita con el gintonic y el guaitlabel.


1 comentario:

  1. Uyyyy, cuánta mala uva! Sienta de maravilla despotricar a tus anchas cuando ya no tienes nada que perder. Pues ellos se lo pierden! Di que sí. Y tal y como está el mercado laboral últimamente, más vale quedarse en casita, calentito y que te pague ZP.
    Besitos y suerte en este nuevo proyecto!

    ResponderEliminar